¿Por qué es importante la gestión de residuos farmacéuticos?

Una gestión de los residuos farmacéuticos responsable y en manos cualificadas garantiza el mejor tratamiento para productos potencialmente peligrosos.

Los productos farmacéuticos y otros productos sanitarios están ideados para mejorar la salud de las personas. No obstante, debido a sus características y a sus principios activos, pueden ser una amenaza, especialmente una vez se convierten en desechos. En ese sentido, una gestión de residuos farmacéuticos adecuada es esencial para la salud de los individuos y del planeta.

En Residus Cirera la experiencia nos dice que se impone un tratamiento oportuno de estos residuos por entidades y empresas autorizadas (según dicta la regulación al respecto) para evitar un impacto nocivo básicamente en cuatro aspectos, que vamos a mencionar a continuación.

1. Contagios e intoxicaciones

Algunos residuos farmacéuticos o sanitarios pueden contener organismos infecciosos; el ejemplo más evidente es el de los restos orgánicos de tipo sanguíneo o material de curas. Constituyen, por lo tanto, un medio de expansión y contagio de enfermedades infecciosas que debe controlarse.

Las intoxicaciones con sustancias medicamentosas es otro riesgo real cuando ciertos residuos farmacéuticos se eliminan de forma descontrolada. La manipulación o ingestión involuntarias de algunas sustancias químicas incluidas en los medicamentos y preparados farmacéuticos, pueden provocar numerosos e importantes daños y trastornos.

2. Lesiones con objetos punzantes y cortantes

En las últimas décadas hemos asistido a un verdadero boom de materiales desechables, lo que en sí mismo no es un problema grave si sabemos tratar este aluvión de residuos de una manera apropiada. Nos estamos refiriendo a elementos como agujas, hojas de bisturí, ampollas, etc.

Desde su almacenamiento hasta su eliminación final, tanto los usuarios como los profesionales (tanto del ámbito sanitario y farmacéutico cómo los profesionales del tratamiento de residuos) están expuestos a lesiones en forma de cortes y pinchazos, con el consiguiente riesgo añadido de infección o intoxicación.

3. Contaminación ambiental

No solamente las personas sufren las consecuencias de un tratamiento inadecuado (e irresponsable, por qué no decirlo) de los residuos farmacéuticos; también el medio ambiente puede verse afectado de manera grave por el vertido incontrolado de preparados biopeligrosos, restos de medicamentos y numerosos productos químicos presentes en la farmacia.

Por no hablar de otros materiales aparentemente más inocuos, como son los llamados “residuos sanitarios no específicos”(envoltorios, envases, EPI…), que contribuyen también a la contaminación de suelos y aguas, con un efecto dañino a medio y largo plazo en los ecosistemas y un impacto serio en la calidad de vida del ser humano.

4. “Segunda mano”

El último de los grandes riesgos que minimiza una gestión de residuos farmacéuticos eficaz es el de la falsificación y la reventa en el mercado negro de medicamentos caducados o en malas condiciones, por supuesto sin ningún tipo de prescripción ni control, con el consiguiente riesgo que supone para la salud pública.

En este sentido, la farmacia juega un papel clave a la hora de recoger los medicamentos caducados que los usuarios entregan en los establecimientos, y que conviene marcar como tales e inutilizar incluso antes de su puesta a disposición de la empresa de recogida y tratamiento de residuos.

Si tienes dudas para la gestión de tus residuos farmacéuticos, ¡recuerda que puedes contactar con Residus Cirera!

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