Plásticos de un solo uso: buenas prácticas y reutilización

La gestión de residuos no es solamente cosa de las empresas del ramo como Residus Cirera; es cosa de todos. Porque está en manos de cada persona y cada organización aprender a reducir su impacto ambiental.

En el caso de los plásticos de un solo uso la situación es sangrante y nos sirve perfectamente como ejemplo para recordar que no basta con desechar nuestros envases en el contenedor del color adecuado y olvidarnos; y que siempre hay alternativas.

En este caso la Unión Europea ha establecido ya prohibiciones de fabricación y uso en vigor desde julio de 2021 (aunque España llega tarde). De todas maneras, nosotros queremos en este texto llamar la atención sobre otras cosas que podemos hacer más allá de seguir las normas. 

Las 5Rs

El Parlamento Europeo ha planteado unas ambiciosas directrices para la economía circular que está por venir. Parte importante de esas directrices son “nuevas” prácticas económicas más sostenibles. Se han popularizado como las llamadas “cinco erres”: reducir, reparar, reutilizar, recuperar y reciclar.

Hoy queremos fijarnos en la reutilización, que a nivel particular pasa por olvidarnos del “usar y tirar” de una vez y apostar por objetos que podemos utilizar una y otra vez en nuestro día a día. Sí, como una botella de cristal en lugar de cincuenta botellas de plástico, que luego pasa lo que pasa

Buenas prácticas de reutilización: otro tipo de consumo

El consumo es un arma poderosa. Lo vemos a diario en nuestras tareas de gestión de residuos. Como consumidores, podemos incentivar la reutilización a nivel industrial; sólo tenemos que optar por productos fabricados con materiales reutilizados y con bajo impacto ambiental.

Aquí tienes una pequeña lista a modo de muestra para que veas que hay más margen de maniobra del que parece:

  • Botella reutilizable: clásico entre clásicos. Cristal, metales inoxidables, silicona o plásticos sin BPA, lo que quieras menos botellas PET.
  • Portabocadillo: están muy de moda estos “sobres impermeables” para reducir el desecho de papel de aluminio y film alimentario; lo que viene siendo una fiambrera de toda la vida también vale.
  • Cepillo de dientes de bambú: no abandones tu higiene dental por salvar el planeta, ¡pásate a los cepillos biodegradables!
  • Estropajo de luffa: este estropajo vegetal derivado de una planta asiática es la revolución en los productos para el hogar.
  • Bayetas absorbentes de material orgánico: bambú, celulosa, algodón, fibra de coco… Hay muchas soluciones mejores que las sintéticas.

¿Tienes un residuo difícil de gestionar?

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