La industria farmacéutica, clave para los objetivos de la agenda 2030

Como ya hemos comentado alguna vez en nuestro blog, los objetivos de la Agenda 2030 son esenciales en nuestra visión corporativa. La industria farmacéutica está haciendo un esfuerzo, en particular en cuanto a perseguir un consumo y una producción responsables (el Objetivo 12), y somos muchos los actores implicados en ello de una u otra manera.

La gestión de residuos es una parte esencial para alcanzar ese objetivo. Este es además un desafío especialmente complejo, por la diversidad y la naturaleza de esos residuos farmacéuticos. Requiere el empleo de prácticas específicas y muy especializadas desde su evaluación para una correcta segregación, recogida y a lo largo de las diferentes fases hasta su tratamiento, que varían en función del tipo de residuo del que hablemos.

Una tarea ingente y exigente, decisiva y colectiva

Es difícil calcular la cantidad de residuos industriales que genera la producción de medicamentos o de tantas actividades del sector farmacéutico. Residuos que por sus características, mal gestionados, pueden ser dañinos tanto para la salud humana como para el medio ambiente. Está claro que ayudan a mejorar nuestras vidas y merece la pena, pero también que debemos esforzarnos para reducir esos efectos colaterales indeseados.

A pesar de los pesares, en este sector, como en muchos otros, existen de manera inevitable múltiples actividades y procesos generadores de residuos: extracción de compuestos naturales y síntesis química, fermentación, separación y purificación de productos, envasado y distribución… Los resultados también son diversos: emisión de gases, contaminación del medio acuático y generación de residuos sólidos.

En este último sentido, Residus Cirera actúa como gestor de residuos sólidos cualificado y especializado en encontrar el tratamiento de los químicos, embalajes, desechos orgánicos… más adecuados. El propósito es limitar su propagación para minimizar su impacto negativo, y reintroducirlos de manera segura en el ciclo productivo, en la medida de lo posible.

La legislación al respecto es, con toda la lógica del mundo, cada día más exigente. Las prácticas de Residus Cirera están en sintonía con la estricta regulación del tratamiento de estos residuos, tanto de los considerados peligrosos como de los ordinarios, de hecho, nos gusta ir por delante, estudiar e investigar nuevas vías de gestión, con el objetivo de tratar cada residuo de la manera más adecuada y sostenible.

Todos tenemos que agradecer mucho a la industria farmacéutica por su papel en la mejora progresiva de la salud de todos y ahora más que nunca, en la lucha contra el Coronavirus, pero a  la vez, debemos ser exigentes y reclamar medidas de reducción de los residuos y una gestión cada vez más sostenible de los mismos. Las empresas están reduciendo día a día su generación de residuos, y los demás (entidades públicas, empresas de gestión de residuos y consumidores) también debemos implicarnos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS,  están cada vez más cerca…

¿Tienes un residuo difícil de gestionar?

¡TE AYUDAMOS!